lunes, 6 de junio de 2011

Beahalotjá

En esta parashá Aarón prepara las lámparas para la menorá. Se describe la celebración de Pésaj. A Moisés se le hace difícil enfrentar las quejas del pueblo. Miriam se enferma de lepra. Moisés le ruega a Dios que la ayude, recitando una oración muy corta y poderosa: “Ana El na refa na la: Por favor Dios, sánala, por favor” (Números 12:13). Es la brajá más corta de la Torá. ¿Por qué una brajá tan corta? Es que muchas veces cuando las personas que queremos son heridas o enferman, nos quedamos sin palabras. No es mucho lo que podemos decir. Pero tenemos recursos para acompañar las palabras. Como la maravillosa sopa de gallina (penicilina judía).


El poder de la sopa lo vivimos hace unos años, en el Pésaj de la bar-mitzva de Dan. Ese año teníamos la casa llena. ¡Éramos tantos que pusimos la mesa de ping-pong en el living para poder acomodar a todos en el Séder! Pero la que nos faltaba era la Abuela Paulina, hospitalizada con problemas de salud y muy débil. Llegó la noche, en casa estaba todo pronto, la mesa, la comida y la olla con la sopa de gallina y los kneidalaj. Y antes de que llegaran los invitados, llené un termo con la sopa caliente y me fui a visitar a la abuela. No estaba muy segura si le iba a gustar –porque difícilmente mi sopa podía ser tan buena como la de ella. Pero bueno, había que arriesgarse. La abuela probó la sopa, me miró y me hizo una seña: “está muy buena” ¡La sopa funcionó y la abuela se recuperó!  


Aquí está la receta de esta milagrosa, maravillosa sopa de gallina.
Sopa de gallina/pollo

Poner en una olla cubriendo con agua fría:
2 kg gallina (o una combinación de alas, patas o huesos pollo)
Llevar a hervor e ir sacando la espuma que se va formando.

Agregar:
3 cebollas enteras
2 zanahorias enteras peladas
1 cabeza de ajo partida a la mitad
2 tomates secos
2 ramas apio
Manojo perejil
1 cucharada granos pimienta negra o blanca
1 hoja laurel (opcional)
Sal a gusto

Hervir a fuego bajo durante 3 horas.
Enfriar la sopa. Retirar las verduras y gallina/pollo. Colar el caldo y llevarlo al congelador. Una vez que la capa superior se solidificó, retirarla para desgrasar el caldo (se puede usar como shmaltz).
Se puede guardar en porciones individuales en el congelador.


2 comentarios:

  1. En casa puede faltar pan, puede faltar leche, pero siempre tenemos un tarro de sopa de gallina en el freezer y el Mekorot de la semana que preparó Ria!!

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  2. No solo milagrosa sino tambien sabrosa!

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